Nuestros progenitores, o algunos de ellos, se asombran ante la precodidad con la que los jóvenes empiezan a mantener relaciones sexuales hoy en día. Es un debate anticuado, pues España es, en comparación y de largo, uno de los países de la Unión Europea en el que sus jóvenes tardan más tiempo en descubrir la sexualidad. Países como Reino Unido, Francia, Alemania, Bélgica o Portugal ya no se extrañan de este suceso y es habitual que la adolescencia menor de 14 años mantenga sus primeras relaciones. Pero como bien señala Tereixa Constela en El sexo adolescente se salta la seducción, artículo publicado en El País (19/01/2008); "la edad de inicio es quizás el cambio menor".
El motivo no hay que buscarlo en la educación, para empezar los alarmados deben reconocer la normalidad y naturalidad de este nacimiento de sensaciones por parte de los jóvenes. Con 14 o menos años son con los que la mayoría sufren los cambios hormonales propios de su sexo, y debido a ello debemos entender que una secuencia automática y natural se despierta en ellos. Es cierto que el sexo ya no es tabú, gracias en gran parte a la desaparición paulatina e inescrutable del oscurantismo que manifestaba la iglesia alrededor de estos temas.
Las palabras de Nora Rodríguez, autora del libro ¿Hablas de sexo con tus hijos?, que suelta tajante: "No hay ceremonias de seducción, es el aquí te pillo, aquí te mato. El sexo es penetración", son reveladoras. "La influencia de la pornografía es total. Se ve en las posturas contorsionadas, en lo que importa el tamaño del pene, en la degradación del cuerpo de la mujer y en que creen que el sexo es algo rápido e impecable, penetración y genitalidad", detalla. Aunque un poco groseras, las afirmaciones de Rodríguez son totalmente válidas. Muy a mi pesar es el pensamiento reinante que te dejan las discotecas tras una noche en cualquiera de ellas. Pero, ¿siempre es así?, o ¿sólo las horas de marcha sirven para olvidarse de todo y practicar sexo loco?
Personalmente me niego a la evidencia, no todo son aquí-te-pillo-aquí-te-mato en nuestra sociedad. Como recalca la escritora perviven la existencia de algunos antiguos fantasmas: "Ves a las chicas tan modernas, con sus piercing, sus minifaldas y te sorprende descubrir que siguen esperando al príncipe azul igual que hace 60 años". Lo que viene después ya no me gusta tanto: "Lo que quiere decir que si el chico que les gusta no quiere usar el preservativo no harán que se lo ponga para evitar que se vaya con otra". Me gusta pensar en las mujeres como seres iguales a nosotros, en condiciones y capacidades, y esa observación se salta por los aires la independencia e inteligencia del colectivo femenino. Sinceramente prefiero imaginar que esto no sucede, por una parte porque no quiero que suceda, y por otra parte porque creo firmemente en que hemos olvidado completamente el estado machista resultado del franquismo, y la mujer ejerce con plenitud de facultades sus derechos.
Dónde me quedo completamente anonadado es cuando Nora nos descubre los nuevos hábitos sexuales: el chill-out, el bluetooth o el sexo azul.
El chill-out (olvidaros del concepto musical, aunque mantienen en su definición su parte más espiritual) consiste en dejarse llevar: "Como soy joven, fuerte, guapo y vital puedo dejarme llevar y no usar el preservativo en la penetración, es el sexo como riesgo". El bluetooth (¡iluso de mí!, y yo que pensaba que solo servía para transferir archivos) se caracteriza por mantener relaciones con desconocidos a los que se ha contactado a través de la tecnología bluetooth. La tercera referencia, el sexo azul es el que se obtiene después de tomar Viagra, a la que recurren algunos para neutralizar el efecto del exceso de alcohol y drogas.
Quizás son esos nuevos hábitos los que sirven para hacernos olvidar lo más electrizante de las relaciones personales: el tanteo, la seducción, la conversación, la indecisión de saber si nos contestará, etc… que quizá sea lo más interesante y emocionante del juego. ¡No lo olvidemos!
« Kings Of Convenience - Quiet Is The New Loud § Regalo de despedida de JMFH »
Puedes seguir los comentarios de esta entrada mediante feed.
me apunto el libro!
un abrazo!
xavierhernandezblog © 2008
Algunos derechos reservados
Entradas (RSS) Comentarios (RSS)
24 consultas en 2,458 segundos
esto acabara como en el libro ‘un mundo feliz’ donde ponen a los niños de seis años a follar, para que lo vean como algo normal, y al que no lo hace, lavado de cerebro!
saludos tio!