Razón y Placer

por Xavier Hernandez

No hagas esto, vigila con lo otro, no deberías, piensatelo dos veces, ¡es una tonteria!, ¡pero que haces!…

No he dicho que sea sencillo, y ni mucho menos espero que lo entendais; la razón y el placer no van unidos. Normalmente se tiende a focalizar lo placentero con aquello a lo que no podemos acceder, cosas imposibles que por su naturaleza nos atraen. Salir cuando no debemos salir, comprar cuando no debemos comprar, hablar cuando no podemos hablar… ¡pero que cojones!

Un punto de locura, de placer, de no-razonar las cosas es necesario en mi vida. Sin ello no me siento dueño de ella.